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jueves, 3 de septiembre de 2015

Alianzas veraniegas entre gigantes. ¿serán Saludhables?

Gestión Saludhable inicia el nuevo curso algo oxidada después de la desconexión estival, pero con ilusiones renovadas por volver a la actividad. Y este  mes de septiembre  lo he iniciado con cierta curiosidad  ante el interés de Google por la diabetes.

Ayer la mayoría de la prensa digital nos hacía desayunar con la  alianza de Sanofi,  la farmacéutica que comercializa  Lantus (probablemente la insulina más popular del mundo) con el gigante  propietario del famoso motor de búsquedas en internet, con un objetivo conjunto:  encontrar nuevas fórmulas para controlar y tratar la diabetes. 

Me dejo pensativo puesto que es la segunda alianza en poco más de un mes. Recientemente también se anunciaba el acuerdo de Google con otra farmacéutica, esta vez Novartis, para el desarrollo de unas lentillas capaces de leer el nivel de glucosa en sangre. Estas lentillas, que irían conectadas a un smartphone, permitirían monitorizar de manera constante los niveles de azúcar y las condiciones físicas de los pacientes a efectos de prevenir crisis y tomar medidas ante las bajadas de niveles.

Uno no pierde de vista que esta enfermedad significa uno de los principales mercados de la industria farmacéutica. Las ventas de antidiabéticos dejaron unos beneficios de más de 41 mil millones de dólares en 2.014 y hay estimaciones de que en 2.020 podrían llegar a generar 60 mil millones. La Federación Internacional de la diabetes espera que la dolencia afecte a 592 millones de personas en el mundo para 2.035.

A estas alturas creo que soy capaz de entender los motivos de Sanofi y Novartis, pero ¿que es lo que lleva a Google (a través de su división Life Sciences) a apostar por invertir en esta nueva línea de negocio? ¿Qué beneficios espera obtener a cambio?.

Independientemente al desarrollo de dispositivos de tecnología enfocada a la salud, no puedo dejar de pensar en que uno de los principales activos de los modelos de negocio de buscadores, redes sociales, portales de compra y otras organizaciones del mundo "OnLine" es la información y las bases de datos.

Siempre se ha dicho que la información es poder. El mayor negocio de Google reside en la publicidad, reforzado por un buscador que es la entrada de la mayor base de datos global del mercado.

Seguramente será un efecto del síndrome postvacacional, pero no puedo evitar cierto nivel de desconfianza  al comprobar que la mayor compañía de información del mundo se interesa por los datos sobre la salud de sus habitantes. Unos datos sensibles, que deben de gozar de la mayor protección y privacidad por parte de la sociedad.

Pero si además pienso que Google es una empresa americana y tengo en cuenta el concepto de la protección de datos existente en USA, la desconfianza se podría llegar a transformar más bien en alarma (aquí podéis ver una sencilla comparativa entre la protección de datos europea y la imperante en Estados Unidos).







domingo, 14 de junio de 2015

Derribando barreras contra el Empowerment del Paciente

Dentro de los muchos palabros que importamos actualmente del mundo anglosajón se encuentra el de "empowerment" (siempre me pareció horrible su traducción como "empoderamiento"). 

Su significado en español deriva de los términos potenciar, poder, capacitar y permitir,  entre otros.

Esta filosofía organizacional se basa en la delegación de la autoridad y del poder por parte del líder de una organización, en este caso a sus empleados. La toma de decisiones ya no depende de una persona si no que todos poseen la autoridad, el espíritu crítico y la responsabilidad para poder llevar a cabo con una máxima eficiencia las labores cotidianas.

Se trata de que todos den lo mejor de si. Siendo dueños de su propio trabajo, los empleados mejoran su autoestima y confianza, participan en la toma de decisiones, se esfuerzan por proponer ideas y establecer retos. En consecuencia, mejoran su rendimiento, y por tanto la productividad y rentabilidad de la organización.

Este término aplicado al ámbito sanitario, nos lleva a hablar del empowerment del paciente. Se trata de compartir nuestro poder y darle al paciente la información y la capacidad para una  verdadera autonomía y participación en la toma de decisiones en todos los ámbitos de su proceso asistencial (elección de proveedor y de las diversas opciones de tratamiento, gestión de sus autocuidados, etc....) que maximice su potencial para cuidar su salud y su bienestar. 

Implica por tanto educación, información y participación activa. Implica redefinir el papel del paciente en nuestro sistema. Implica mejorar su conocimiento sobre su enfermedad. Implica mejorar sus habilidades para que aborde de una manera competente la actividad sanitaria propia precisa para su mejoría o curación. Pero para todo ello debemos de eliminar todavía muchas barreras.

Afortunadamente el papel del paciente está creciendo cada vez más en nuestra sociedad. Gracias al desarrollo de la tecnología y a las redes sociales es mucho más fácil compartir información, vivencias y opiniones en todos los ámbitos, y la salud no es ajeno a esto.

Buceando en  este mundo de la salud 2.0,  el viernes pude conocer una iniciativa que quería compartir con vosotros en mi entrada de esta semana: es el hashtag #FFPaciente en Twitter. 

Este hashtag nace para recomendar iniciativas dirigidas por pacientes y destacar practicas que mejoren la visibilidad de los pacientes como agentes activos de la salud de la Comunidad. En resumen, una buena manera de derribar barreras frente al empowerment del paciente.

Esta iniciativa surge de Pedro José Soriano Martín, enfermero que actualmente trabaja en el Oxford Health Trust y al que, desde Gestión Saludhable, quiero felicitar por su iniciativa.

Os recomiendo visitar periodicamente su  blog "sdesalud"  si quereis conocer experiencias al respecto, tanto de profesionales como de pacientes.

Para finalizar me permito la libertad de compartir en este blog la lista de iniciativas de pacientes que Pedro José considera imprescindible actualmente, junto con las instrucciones precisas para incluir nuevas iniciativas que entre todos podáis aportar.




domingo, 29 de marzo de 2015

RSC y Salud: ¿Apostamos por transparencia?

Al inicio de esta semana, me resultó de gran interés este artículo que escribió Carlos Alberto Arenas en Redacción Médica, en el que el autor reflexionaba sobre la necesidad de hacer cambios en la forma de gobernar las instituciones sanitarias en España,  imponiendo la transparencia como valor fundamental.

No pude evitar pensar en lo que la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) podría ayudar en pilotar ese cambio. RSC entendida  como una forma distinta de ver las organizaciones,  centrada en los valores, para generar valor. RSC teniendo a la transparencia como uno de sus pilares o valores fundamentales.  RSC, relacionada con "el buen gobierno"  al que aludía el Dr. Arenas en su artículo.

Pero desgraciadamente, RSC que está poco estructurada en el día a día de nuestros centros sanitarios.

El libro verde de la Comisión Europea "Promoting an European framework for Corporate Social Responsability" (julio 2.001) indica que la RSC es esencialmente un concepto por el cual las empresas deciden contribuir voluntariamente a mejorar la sociedad y a preservar el medio ambiente, expresando su compromiso de contribuir al desarrollo económico, a la vez que a la mejora de la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, de la comunidad local donde actuan y de la sociedad en su conjunto.

En el sector sanitario nos hemos dedicado los últimos años a crecer en conocimiento, en tecnología, en investigación y en producción (mayor eficiencia y cantidad en los procesos) a cambio de dejar de lado otros aspectos "intangibles" que, además de ser parte de nuestro ADN, aportan un valor añadido fundamental a nuestras organizaciones. Me refiero a la comunicación, a la credibilidad, a la reputación. Me refiero a gestionar eficientemente los intereses de todos los grupos de interés (stakeholders) como empleados, proveedores, ciudadanos y no solo a aquellos que pueden ejercer poder y presión.

Las empresas sanitarias por su propia naturaleza,  revierten beneficio a la sociedad. Quizá por este motivo no se identifican suficientemente con el término. Pero no podemos olvidarnos de la dimensión interna de la RSC  y de cuestiones como el impacto al medioambiente, las compras públicas sostenibles, la inversión responsable, etc.  Cuestiones que tienen margen de recorrido en nuestras organizaciones y que pueden aportar un beneficio extraordinario a la sociedad.

Tampoco podemos olvidarnos, en el ámbito de las  instituciones públicas, de la función ejemplificadora que debería tener la administración pública (en este caso de la aplicación directa de los principios de la RSC a sus propias prácticas).

Debemos tener presente la potencia de la RSC para mejorar la reputación de nuestros centros y  de nosotros como gestores, para apostar definitivamente por la transparencia y para centrar toda nuestra actividad en la ciudadanía.

Las jornadas sobre RSE y Salud  organizadas el pasado 26 en Zargoza por Aragón Health Cluster y el Departamento de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón y con presencia, entre otros, de DKV, Mutua de Accidentes MAZ y Grupo Hospitalario Quirón,  son una buena noticia. Reconforta saber que existe interés dentro del sector salud por abordar esos cambios en la gobernanza de nuestras instituciones.

Absolutamente recomendable este enlace al Blog de la RSC, del economista Juan Royo Abenia. Una auténtica enciclopedia sobre Responsabilidad Social Corporativa.